sources that are deep in nature Every day I need to write, to call upon your name, to come back to a sense of being beyond this I seem I am I see you everywhere, knowing of your presence in the stars, I know you there in every little thing moving my body to action. In every word your presence. I have divided the word, the world, I have made real the space between things, violating all understanding of presence and the dance of life. I live beyond your presence, immerse in it.... how could that be a choice, when your sweet call is in everything, almost demanding awakening and my growing into you? And as a choice, a clear choice: I investigate your presence, dissecting it, explaining it, even pondering about its benevolence and mighty mysterious ways, trying to believe, knowing it imposible, I will live in you because all my futile explanations. I invite myself to a different form with no form, definition, concept, educated understanding. Allowing myself to fully, completely ...
Cuando una mujer hace el amor con “penes emocionales”, con penes compulsivos y egoístas, que no saben estar presentes amorosa y desinteresadamente dentro de su vientre, está acentuando la herida. El contacto con el pene de un hombre que ha sanado o que está en el camino consciente de sanación, que ha abierto su corazón, que ha integrado en él mismo la energía femenina, la energía de la Diosa, comienza, sin embargo, a purificar el vientre femenino. El cuerpo es un símbolo y el vientre, el útero femenino, es el símbolo de la conexión con lo no manifestado, la Diosa. El vientre femenino ha sido agredido durante miles de años, por el mundo masculino y la energía metálica separada del corazón y la Madre Tierra que ha dominado nuestra civilización. Y aún hoy sigue siendo agredido terriblemente en nuestra “avanzada” civilización. Se le agrede cuando el hombre sigue utilizándolo para descargar toda su frenética compulsividad mental, cuando tantos y tantos hombres se masturban dentro del...
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